La puerta se abre, acordes de guitarra son quien abren una obra que comienza con claridad; no son solamente líneas rítmicas centrales, variaciones repetitivas se enlazan gradualmente. Como cuando el sol comienza asomarse por tu ventana, se incorporan con naturalidad planos melódicos de guitarra sintetizada, pero es un lead que acompaña y conmueve toda la base central.
No existe un punto catártico, eso comienza desde el principio, pero con serenidad del campo estéreo que se incorpora en su producción sonora, se busca crear una propuesta que se deba escuchar en la noche con audifonos. La versatilidad de una soporte rítmico, hace que el movimiento confunda; el aire es lento, pero las corrientes son rápidas, como si se detuviera el tiempo pero aún puedes respirar.
Con tranquilidad, las luces se apagan, donde ahora consonancias desconcertante suenan a lo lejos, cuando llegan a un punto presente, no apagan la instrumental, sino la calma para ir terminando en un volumen bajo, pero en el fondo te deja con las ganas de seguir presentes en el festival que nos entrega la banda.



0 Comments